jueves, 1 de noviembre de 2007

SANTOS MINISTROS


En el Perú cuando se quiere apañar la ineficiencia o la corrupción de los ministros se les santifica a punto de crearles un halo de inmaculados. Con Pilar Mazzetti se dijo que era una santa señora que no sabía nada de lo que ocurría y que todo era obra de segundones del Ministerio del Interior. Eran empleados de segundo nivel los responsables de la compra de patrulleros sobrevalorados. Con Alva Castro pasó algo similar, cuando se quiso comprar carros chinos a precios de los de marca, pero que no tenían garantía ni repuestos. De Alva se dijo que era santo señor que no era rsponsable de nada. Ahora el ministro de salud, es un señor honestismo que no sabe nada de los robos del SIS y que no tiene ningún tipo de responsabilidad en el caso de las sangre contaminada con el virus del VIH. Osea que estamos gobernador por persona honestísmas, sacrosantas y supereficientes, pero seguimos sin patrulleros, sin ambulancias, sin medicinas. ¡que viva el Perú!